DÍA DEL CARISMA: CLAUSURA DEL AÑO VOCACIONAL
Día de
comunión con el Instituto y con toda la Familia Consolación que celebra y da
gracias por el don del Carisma. Celebración llena de participación y vida como
nos cuentan algunos de nuestros alumnos:
“Consolar es estar cerca de quien
nos necesita, ofrecerle alegría, cariño, compañía, entrega…”
Consuela quien
ofrece una mirada cariñosa y agradecida, quien te sostiene cuando das un
traspié, quien te ayuda a liberarte de tus luchas, quien reparte felicidad por
donde pasa. Y el mejor ejemplo, el modelo perfecto de consolación a seguir, es
nuestra Madre Mª Rosa Molas. Es por ella por quien una vez más nos reunimos hoy
en el Colegio para celebrar la clausura de un inolvidable Año Vocacional y el
día del Carisma.
¡A ti te digo:
consuela! ¿Recordáis Con esta canción
inauguramos el 13 de febrero el Año Vocacional iluminando con lámparas de
aceite como ésta, el comienzo de un camino en el que juntos hemos podido
participar y disfrutar de numerosas actividades: las Eucaristías, la procesión
de Semana Santa, las convivencias, las conocidas y saboreadas fiestas de
Delwende, el día de la familia, el viaje al festival Samuel a Reus, ciudad
natal de la Madre, la marcha solidaria “pedaleando juntos”, incluso la inesperada
visita de los ¡Beatles!
Fue un día
como hoy cuando la Congregación recibió el nombre de Hnas de la Consolación y
como su fundadora tiene el carisma de
llevar consuelo a quien lo necesita.
Por ello hoy
día del Carisma y en un ambiente familiar clausuramos el Año vocacional y con la misma ilusión y con
el lema “Nace de nuevo” iniciamos un nuevo recorrido para participar del
bicentenario de su nacimiento. Gracias a toda la comunidad educativa y a todos
los presentes por todos los momentos de alegría compartida y gracias a ti,
Señor por ofrecernos este gran regalo, el carisma de la Consolación”.
(Presentación del acto por Mariana e Isabel
Saavedra)
“Los alumnos de 6º de primaria
hemos pensado representar el regalo que
Santa Mª Rosa nos hace a todos y el Carisma
de la consolación a través de una mochila vacía que nos pasamos los unos a los
otros añadiendo todas aquellas aportaciones y dones con que podemos enriquecer
eso tan bonito que es consolar.
Representando todo esto introduciremos en esta mochila un corazón,
un juguete, un estuche, algo de comida, un libro y un abrazo que son símbolos
con los que pensamos, podemos ayudar a mucha gente. En manos de nuestro profesor, ofrecemos todo
esto a quien de verdad lo necesite, niños como nosotros que tanto quiere
nuestra Santa Mª Rosa Molas”
Colegio de Espinardo